Erius el Inquisidor: un amor quemado


Erius viajará por media Europa en busca de la vampira que le ha robado el corazón. Pero cuando la encuentra, se da de bruces con un recibimiento mucho más duro que el cálido abrazo que esperaba obtener.

Entonces regresa, solo, sin darse cuenta que detrás de sí deja a la única persona que lo daría todo por amarle. Incluso su vida.

La carta más romántica que una vampira podría escribir, y la soledad más aterradora que un inquisidor podría experimentar. Una mezcla fría que Erius deberá bebérsela de un trago, mientras lo que más amaba se deshace en mil pedazos.

- Link a "Erius el Inquisidor: un amor quemado".

Erius, el Inquisidor: Amor de vampira


Unos asesinatos en Moscú despiertan las sospechas sobre un grupo de vampiros. La Inquisición decide enviar allí a Erius a investigar, con el fin de aclarar los motivos y dar con los culpables. Pero lo que se encuentra el inquisidor al llegar dista mucho de un trabajo fácil, y dar con el culpable pondrá a prueba la capacidad deductiva y sagacidad del investigador.

Para complicarlo más, una bella vampira tiene antiguas cuentas pendientes con la Inquisición desde hace nada menos que cuatrocientos años. Erius se verá, de nuevo, involucrado entre la vorágine de los acontecimientos, en un relato que te envolverá en la acción y el suspense desde sus primeros capítulos. Cuidado no te muerdan.

- Link a "Erius, el Inquisidor: Amor de vampira".

Erius, el Inquisidor: Amistad de sangre


Cuando traicionas a una amiga, puedes perder su amistad para siempre. Pero cuando esa amiga es además una vampira, puedes desatar una tormenta de consecuencias imprevisibles.

El inquisidor Erius se verá en medio de una traición, entre viejas leyendas, mitos que no son tan mitos, y luchas cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos. Viejos libros que mejor no abrir, lugares en los que mejor no entrar, y preguntas que mejor no hacer.

Y si encima pones contra ti al único cazavampiros que podría ayudarte, puede que acabes solo. Demasiado solo.

Pero ya sabes que a Erius no le asusta estar solo, ni la oscuridad.

Cuando la noche llega, dientes afilados y ojos sanguinarios acechan en cada esquina. Cualquier paso que des puede ser tu último paso en la tierra de los vivos.

Porque ellos son los "Verix Vampirae", la advertencia sigilosa que susurra entre las sombras, que sobresalta el corazón y hace correr a todo el mundo espantado. A todo el mundo, excepto a un inquisidor.

- Link a "Erius, el Inquisidor: Amistad de sangre".

El Vestidor


En el país de Kirinkin los niños salen todas las tardes a jugar, los parques se llenan de pelotas, de canciones y de carreras, y también las praderas, donde los niños juegan a esconderse.

Pero un día, el señor Televen quería que los niños se aburrieran y entonces preguntó a la malvada bruja Televira qué podría hacer. Esta bruja intentó que soplara el viento, pero los niños sacaban sus cometas y las echaban a volar.

Entonces le dijo a Televen que hiciera nevar, pero los niños sacaron sus trineos y se deslizaron por la nieve, mientras otros corrían y se divertían haciendo muñecos.

Entonces la bruja, harta de que los niños se divirtieran con todo, le dijo al señor Televen que hiciera llover.

El señor Televen hizo caer un granizo muy gordo que empapó a los niños y estos, corriendo, se fueron a sus casas llorando.

De este modo, el señor Televen encontró al fin cómo deshacerse de los niños, y con su risa malvada hizo que lloviera sin cesar, un dia y otro, durante semanas y semanas. Con el paso del tiempo, los niños comenzaron a ver televisión para entretenerse, y tanto se distanciaron unos de otros que apenas se hablaban entre ellos.

Entonces, el señor Vestidor vio cómo Televen estaba haciendo que los niños se sintieran cada vez más solos y más amargados, y decidió intervenir. Llamó a sus ayudantes y juntos se fueron a comprar muchos botes de pinturas, de todos los colores. Y comenzaron a pintar el cielo con arcoiris para que los niños se divirtieran y salieran de sus casas a mirarlos.

Así, los niños salieron y se reunieron todos en la plaza del pueblo con sus paraguas e impermeables, mirando los arcoiris que Vestidor y sus ayudantes estaban pintando. Y aquella tarde hicieron una fiesta en la que todos bailaban saltando sobre los charcos y jugando al corro.

De esta forma es como, a partir de aquél dia, cuando comienza a llover, sale el señor Vestidor a colorear el cielo para divertir a los niños y animarles a jugar.

Fénix Hebrón

Ruteadora de Mundos


Una mañana viniste a visitarme, a ti, que te utilizan de mensajera entre dimensiones, yo te llamo La Ruteadora de Mundos, aunque en realidad, como tú quieres que te llamen es con tu nombre: Jathe.
No sé muy bien quién o quienes te han puesto en ése lugar o te han dado ésa ocupación, tal vez sea por tus ojos de perla profunda que desprenden paz y por ello hayan creído que serías capaz de apaciguar cualquier elemento de esta o de otra frontera.
Me dictas en voz alta palabras en un lenguaje que se que entiendo, pero que a duras penas logro escribir. Menos mal que, en tu paciencia, acudes a mi ayuda para poner símbolo a las letras que brotan de tus labios y así, azarosamente y con dificultades, entre lastimeras quejas logro esbozar las frases y acercarlas a tu redacción.
Creo que es más por mi lástima que por mi acierto el que, al final, apruebes mi texto y te vayas.
Me dictas textos que tengo que releer cinco veces para lograr percibir lo que es, tal vez en otro tiempo y lugar los entiendan, pero aqui es muy limitado lo que puedo hacer.
Pero tú, ajena a mis protestas y a mi desgana, ajena a mi voluntad de abandonar, sonríes y continúas. Tal vez porque eres muy consciente que a tu sonrisa nada puede negarse y barres las fronteras espaciales sin necesidad de fuerza extrema. Tú eres la que desprende llamas de nebulosas en brillos de estrellas cósmicas.
"Apunta que Drego es el guía de peregrinos y su misión consiste en llevar a buen puerto las expectativas de los viajeros".
Y yo anoto en mi encantamiento que Drego es el guía de peregrinos y su misión consiste en llevar a buen puerto las expectativas de los viajeros.
Denfa es la defensora de inocentes, un muro entre la realidad y la desgracia.
Darkan es el ayudante de esclavos, el último guerrero conocido.
Diphe es la defensora del tiempo. A su guía y mano obedece lo que esté bajo el cielo de los mortales.
Durfe es el preveedor de peligros. Se encarga de amansar las fieras y elegir el camino más cómodo.
Sigme es la que va en cabeza. Abre el paso y desvía la ruta por el sendero más seguro.
Kelis es el protector, antes caerá él que nosotros.
Nedu es la informadora, se encarga de ir por delante o por detrás, es los ojos del futuro y sopesa las acciones que van a acontecer.
Adher es el cobijador. Actúa de embajador en misiones de paz y es el vigía que queda a cargo de nuestras noches.
Bien, cuando la luna se rompe y su brillo cae entre las estrellas, se apaga el día. Ahora pongo en tus manos mi mensaje confiando ciegamente en que llegará a su destino, puesto que he satisfecho tu voluntad y ya no te debo nada.
Intérnate en las profundidades vacías en donde no existen rutas ni surcos marcados, y adéntrate, con mis palabras en tu boca, en la inmensidad del ser humano.
Tú cumplirás fielmente tu labor. No en vano eres Jathe, la mensajera entre mundos.

Fenix Hebron

Dios es siempre la Estrella


Dios es siempre la Estrella
Dios es siempre la Luz.
Siempre brilla aunque afuera
grite una multitud.

Siempre brilla aunque todos
vayan en contra de la Cruz.

Dios Sublime en la Gloria
Dios en el barro total.
Dios como bestia de carga
convertido en un cuerpo mortal.

Dios ante quien tiemblan los ángeles
y las fuerzas del poder celestial,
Dios herido por los hombres
Dios ahora tratado como un despreciable animal.

Solapado entre mis cartas


Solapado entre mis cartas
de un reflejo sale una mañana
y en mi noche apagada
sales tú, Luna, por encima de las aguas claras.

Me encuentro persiguiendo lucecillas
en desvelos tras unas pupilas,
buscando una tierra descansada
en donde tú, Luna, esperes a ser por mí abrazada.

Por héroe me tienen los gnomos
por llanto el amor,
solo sé conocer lo que somos
y en mi destino sin mapa
te persigo, Luna, por caminos sin sol.

Te llevo de regalo un suspiro
te traigo perfumes de oriente,
en mi pecho llevo el cielo, y una estrella
que espera a una Luna sonriente.

"El planeta de las tres lunas" en "La nave del misterio"

El otro día, mientras navegaba por la Red, me encontré con una entrada que hace ya algún tiempo hicieron sobre mi libro "El Planeta de...